21 marzo 2011

Primera transmisión del VIH por un trasplante de donante vivo

El hospital hizo todos los controles que recomiendan las autoridades sanitarias
FUENTE: Isabel F. Lantigua ELMUNDO.ES Actualizado jueves 17/03/2011
El nombre del hospital neoyorquino no ha trascendido aún, pero sí el caso. Un paciente al que le han trasplantado un riñón, procedente de un donante vivo, ha contraído el VIH porque la persona de la que se extrajo el órgano estaba infectada. Es la primera vez que se registra un caso de transmisión por esta vía desde la década de los 80, en la que se aprobaron los controles para prevenir estos contagios.

Según ha informado un portavoz del Departamento de Salud de Nueva York a 'The Wall Street Journal' "el hospital siguió todos los controles y protocolos establecidos para garantizar la seguridad de los órganos". Al parecer, lo que ha sucedido, es que el donante mantuvo relaciones sexuales sin protección después de que le hicieran los análisis necesarios para ver si era apto para donar y antes de que le extrajeran el riñón.

Las guías actuales recomiendan que se analice a los donantes para ver si tienen el VIH o los virus de las hepatitis B o C unas dos semanas antes de la donación. Asimismo, se les realiza un cuestionario exhaustivo para averiguar si mantienen comportamientos de riesgo o si han estado recientemente en la cárcel, entre otras cuestiones.

Parece que en el plazo de estos 14 días (entre que las pruebas le dieron 'apto' y seprodujo la cirugía) el donante se infectó por el VIH en una relación de riesgo y, consecuentemente también el receptor del riñón. La transmisión se produjo en 2009 pero las autoridades sanitarias de Nueva York han tenido conocimiento de la misma recientemente y han comenzado a alertar a otros centros hospitalarios para que extremen las precauciones.

"Es un caso muy desgraciado, pero extremadamente raro", reconoce a ELMUNDO.es Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que afirma que "en España nunca ha pasado".

Según Matesanz "un plazo de dos semanas entre las pruebas y la donación es razonable. Lo único peligroso es que el donante, en esos momentos se encuentre en el periodo ventana -cuando ya se ha infectado pero el virus aún no se detecta en sangre- y los análisis no puedan detectar que es seropositivo. Pero para contrarrestar este riesgo, se realizan cuestionarios sobre sus comportamientos, que en caso de duda, permiten descartar el órgano".

Aunque no sirva de consuelo, Matesanz indica que "el pronóstico del receptor no tiene que ser malo, porque aunque deba tomar tratamiento contra el VIH de por vida, no tiene por qué rechazar su nuevo riñón".

En otras ocasiones -muy poco frecuentes- se han registrado casos de transmisión del VIH por un trasplante de órganos, pero siempre se trataba de donantes ya fallecidos a diferencia de este caso. Ocurrió en Chicago en 2007 y en Italia en el mismo año, aunque esta vez fue por un error médico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidor*s